La denominación "accidente" está mal empleada, ya que no hay procesos involuntarios, incontrolables e imprevisibles, sino imprudencia, negligencia y errores en el manejo. Llamarlos "accidentes" es ponerlos en manos de cuestiones ajenas a los conductores, como el clima, la geología, los astros o hasta un tirador escondido disparando a los autos. Son hechos, eventos, acontecimientos, etc, previsibles y evitables mediante el accionar prudente y responsable. Obviamente, en el tránsito estas últimas conductas son las que escasean.
Gracias a Esteban Rojas quienes nos envía su comentario desde el Municipio de Bragado.
Fuente de Imagen: Publicación de Edwin Enrique Remolina Caviedes